LA IDENTIDAD COMO BASE PARA VIAJAR

Este oriundo de Bemmel recorre el mundo en busca de los orígenes del patrimonio cultural.

A través de la atmósfera de sus instantáneas, el fotógrafo Rob Sweebe, de Bemmel, regresa a lo básico: «La esencia de la fotografía no comercial es la inutilidad».

El ojo humano se fija principalmente en el centro; los fenómenos periféricos apenas consiguen penetrar en nuestra conciencia. Pero el objetivo de la cámara de Rob Sweebe (63), originario de Bemmel, registra mucho más: «La esencia de la fotografía no comercial es la inutilidad».

Sweebe tiene sus raíces en Indonesia. En 1960 llegó a los Países Bajos con sus padres. Después de estudiar fotografía en la Academia de Bellas Artes, abrió su propio negocio de retratos y fotos de bodas. Más tarde llegaron los reportajes en el extranjero.

Hace diez años abandonó el trabajo comercial: «Era la pescadilla que se muerde la cola. No quiero acabar en un mundo donde se manipulan las imágenes».
Sweebe buscó un trabajo en el sector sanitario para poder dedicarse por entero a la fotografía no comercial en su tiempo libre. En busca de escenas trágicas. «Quiero mostrar cómo tratamos la naturaleza y las ciudades. A veces, expresándolo con desnudos. Es una búsqueda de símbolos», dice Sweebe de su trabajo.
Todos los veranos hace las maletas y recorre los Países Bajos o se va al extranjero.
Dibujar y pintar es la preparación perfecta para esos viajes: «Me hace ver los objetos con otros ojos. Si logro recuperar esa destreza, quiero empezar a desarrollarla a nivel regional».

Sus viajes son un deambular histórico-cultural en bicicleta con tienda de campaña: «En busca de condiciones primitivas. Contemplando una capilla mientras paso un poco de hambre y sed». La visión de Sweebe se basa en una serie de argumentos bien pensados. Menciona la lealtad, la visión y el ambiente.
«Pero en esta zona hay poca demanda de ese género», puntualiza. Por eso se centra en las redes internacionales. Sweebe es socio de la Galería Sosa de México, con la que organizó el verano pasado sendas exposiciones en Polonia y Ucrania, muestras en solitario en auténticas metrópolis.
«Me crie de una manera muy occidental. Soy fiel al lugar de donde procedo. Eso hay que guardarlo como oro en paño y decirlo a los cuatro vientos —declara, no sin cierta emoción en la voz—. Aquí en Betuwe lo están destruyendo todo. El patrimonio cultural está desapareciendo.»

Rob Sweebe

  • Rob Sweebe nació en la isla indonesia de Bali en 1948.
  • Tras estudiar fotografía en la Academia de Bellas Artes, trabajó en marketing y publicidad —tanto en el estudio como al aire libre— para particulares y empresas comerciales.
  • Hace diez años dejó su trabajo y desde entonces se ha centrado en la fotografía no comercial.
  • El verano pasado expuso, entre otros lugares, en Polonia y Ucrania.
  • Además de la fotografía, Sweebe también cultiva ahora el dibujo y la pintura.

Niek Verhoeven

Foto: William Moore

Diario neerlandés De Gelderlander | Viernes, 4 de febrero del 2011

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